Nosara sobrevive entre bosques y cemento

Avatar por defecto
Jennifer Rojas González
-

El más reciente Informe del Estado de la Nación confirma lo que los vecinos gritan hace años: el desarrollo inmobiliario en Nosara superó incluso al de Tamarindo, pero un bloqueo legal impide poner orden. ¿Cómo subsiste una comunidad donde el lujo crece un 200% mientras la infraestructura pública permanece en el olvido? 

LA REALIDAD DEL DESARROLLO «EXURBANO»

Por primera vez, el Informe del Estado de la Nación puso sus ojos específicamente en Nosara. Lo que encontró no fue una sorpresa para sus habitantes, pero sí la confirmación urgente que necesitaban: la zona vive una “explosión” constructiva sin precedentes que pone en jaque la planificación del territorio.  

Durante el programa Comunidad Radios UCR, Marco Villegas, director ejecutivo de la Asociación Cívica de Nosara (NCA), explicó que el fenómeno no es una “gentrificación clásica” (donde se expulsa a las personas de sus barrios de origen), sino un “desarrollo exurbano”: antiguas fincas ganaderas que ahora se transforman en mansiones de lujo. 

«Hay una diferencia muy puntual y es que, para el caso específico de Nosara, el sitio donde se concentra la mayor cantidad de personas extranjeras que habitan acá, que es justo frente a las playas, no era un sitio en el que había ninguna comunidad antes; era una gran finca ganadera», detalló Villegas en la entrevista. 

NOSARA: EL NUEVO EPICENTRO INMOBILIARIO

Las cifras son contundentes. “A partir de la pandemia ha habido una explosión”, señaló Villegas. Desde el 2020, los metros constructivos aumentaron un 200%; Nosara es el nuevo epicentro inmobiliario. 

Para el 2022, este distrito de Nicoya se convirtió en la comunidad número uno en metros cuadrados de construcción en todo Guanacaste, desplazando a destinos históricamente saturados como Tamarindo. Sin embargo, el crecimiento avanza a una velocidad que el Estado no logra igualar.  

Crecimiento inmobiliario en Nosara
El crecimiento inmobiliario en la costa de Nosara contrasta con la falta de infraestructura pública para enfrentarlo. Fotografía: Asociación Cívica de Nosara.

CINCO AÑOS EN EL LIMBO LEGAL

Lo más paradójico del caso de Nosara es que la comunidad intentó prevenir el desorden. Anticipando el impacto, la población local puso un reglamento temporal de construcciones (limitando alturas y protegiendo el agua) que la Municipalidad de Nicoya aprobó en 2020, pero dicho proceso se estancó. 

Mientras el asunto se resuelve en los tribunales, las construcciones continúan levantándose sin el freno técnico que la comunidad diseñó para protegerse.  

LUJO PRIVADO, CARENCIA PÚBLICA

El contraste en Nosara es evidente. Mientras florecen casas de alquiler que rondan los miles de dólares la noche, la infraestructura básica depende de la autogestión vecinal.  

El ejemplo más dramático es el de los bomberos. Al no existir una estación estatal cerca (la más próxima está a horas de distancia), si ocurre un incendio, la respuesta depende enteramente de los “Bomberos de Nosara”, una organización sin fines de lucro financiada por la propia comunidad.  

Otro punto crítico es el recurso hídrico. Según el Informe del Estado de la Nación, el conflicto se debe a la incapacidad de infraestructura para distribuir el agua ante la demanda masiva de las nuevas residencias. En este sentido, Villegas explicó durante el programa que esta brecha entre la demanda de lujo y la capacidad instalada es el verdadero reto del agua en la zona.

EL BOSQUE MANTIENE SU PROTAGONISMO

A pesar de la presión del cemento, Nosara mantiene una cobertura boscosa cercana al 70%, muy por encima del promedio nacional (55%). La Asociación Cívica de Nosara y los vecinos apuestan ahora por convertir a la comunidad en un laboratorio de innovación pública.  

El objetivo es demostrar que, ante la lentitud del aparato estatal, la organización comunitaria es la única vía para que el bosque sobreviva al desarrollo inmobiliario.

«Lo que venimos a decir es que tenemos planes para el futuro… queremos que (…) sea esta comunidad modelo, porque al final de eso se trata. Es cómo podemos hacer de este lugar un lugar modelo que ya tiene condiciones para poder serlo», concluyó Villegas. 

Si quiere conocer más a fondo los detalles que explican la situación que viven los vecinos de Nosara y las lecciones que transmite su experiencia para el resto del país, escuche el episodio completo de Comunidad Radios UCR. 

0:00
0:00
Lista de Reproducción